IDEAS CLAVE.
Evita perder el control de la bajada.
Usa un tempo que puedas repetir de forma parecida.
No atribuyas automáticamente más crecimiento a repeticiones lentísimas.
Describe lo que haces
Una repetición tiene fase de descenso, cambio de dirección y fase de subida. En un press, por ejemplo, puedes bajar con control, tocar el punto previsto sin rebotar y empujar con intención. Esa descripción suele ser más útil que contar mentalmente una secuencia rígida en cada serie.
El tempo también cambia al acercarte a una repetición difícil: la subida puede hacerse más lenta aunque intentes mover rápido. Eso no implica que hayas elegido deliberadamente otro método.
Qué muestra la investigación
Una revisión con metaanálisis publicada en 2025 encontró diferencias globales pequeñas en hipertrofia entre los tempos más rápidos y más lentos comparados en los estudios incluidos. Las estimaciones variaron según las condiciones y no justifican prometer que una velocidad concreta sea óptima para todos.
Elige una velocidad que mantenga el recorrido y los apoyos. Si vas tan rápido que rebotas o pierdes la trayectoria, reduce la carga. Si ralentizas tanto que necesitas bajar mucho el peso, reconoce que has cambiado la tarea y compárala por separado.
Anota cambios deliberados
Si practicas una pausa en el fondo de la sentadilla o un descenso especialmente lento, escribe esa condición en tu registro. Dos series con la misma carga y repeticiones pueden tener una dificultad distinta cuando cambia la pausa.
El analizador de movimiento puede ayudarte a observar una repetición, pero interpreta el vídeo junto con tus sensaciones y la técnica completa. Un número aislado no sustituye la revisión de la ejecución.
