IDEAS CLAVE.
Observa el talón, la rodilla y el tronco en el mismo gesto.
Prueba cambios pequeños de postura antes de atribuirlo todo al tobillo.
La limitación dolorosa requiere una valoración individual.
Qué ocurre cuando desciendes
Al bajar en una sentadilla, la tibia puede avanzar sobre el pie mientras el tobillo se dorsiflexiona. Un estudio experimental en adultos activos mostró que restringir esa posición cambió la cinemática de la sentadilla. No significa que exista un ángulo obligatorio para todo cuerpo.
Compara sin adivinar
Graba varias repeticiones con la misma carga, calzado y posición de pies. Observa si los talones permanecen apoyados y en qué punto cambia la trayectoria. Luego modifica solo una variable, como la anchura o la apertura de pies, y vuelve a comparar.
Una elevación de talón también cambia la mecánica; puede ser una opción para una variante concreta, pero no demuestra ni corrige por sí sola una causa. Conserva el registro de la variante elegida.
Trabaja el rango que necesitas
Puedes ensayar desplazamientos controlados de rodilla con el pie completamente apoyado y después practicar la sentadilla dentro de un rango estable. Si la molestia aparece en un tobillo o es persistente, deja la carga y busca valoración profesional.
