IDEAS CLAVE.
Identifica la cantidad de referencia.
Multiplica por la cantidad realmente consumida.
La ración de la etiqueta no es una recomendación personal.
Localiza la base del cálculo
Comprueba si los datos están expresados por 100 g, por 100 ml, por porción o por envase. Después mira cuánto vas a consumir. Una bolsa puede contener varias porciones.
La cantidad elegida por el fabricante para presentar los datos no establece automáticamente cuánto necesitas comer.
Ejemplo con datos ficticios
Imagina un producto con 80 kcal y 6 g de proteína por 100 g. Si tu ración pesa 150 g, el factor es 150 ÷ 100 = 1,5. Por tanto, obtienes 120 kcal y 9 g de proteína.
Si el envase pesa 300 g y lo consumes entero, el factor es 3: 240 kcal y 18 g de proteína. No multipliques de nuevo por las porciones si ya has utilizado el peso total.
Compara productos con la misma base
Para comparar dos productos, utiliza la misma unidad. Comparar uno por 100 g y otro por una ración pequeña puede dar una impresión equivocada.
Apunta si la etiqueta corresponde al producto tal como se vende o una vez preparado. Si añades leche, aceite u otro ingrediente, revisa si ya está incluido en la información o debes sumarlo.
- Cantidad consumida ÷ cantidad de referencia = factor.
- Nutriente indicado × factor = nutriente consumido.
- Comprueba unidades y redondea solo al final.
